Pablo Olvera Mateos
Esta serie de secuencias fotográficas tiene como tema principal la exploración de los límites del arte fotográfico y su vinculación con la pintura, entre otras cosas. A diferencia de las cámaras digitales, el proceso de composición de imágenes que se deriva del uso de la cámara análoga permite experimentar sus resultados desde un contacto más inmediato y, en cierto sentido, más corpóreo y físico. A partir de recortes y pedazos sueltos, el fotógrafo agrupa distintas piezas a fin de crear un efecto de irrealidad en las imágenes que presenta. Opacados por el progreso de las nuevas tecnologías de manipulación, este trabajo significa, así, una vuelta a la manualidad en una época donde ésta comienza a desaparecer en la producción de imágenes fotográficas. Este trabajo puede verse, en definitiva, como un homenaje a las posibilidades plásticas de la cámara análoga, fuente de asombro, sorpresas y enigmas. Por otra parte, esta serie busca problematizar nuevamente las relaciones entre el significado y la forma que encarnan este tipo de imágenes. A través de las nueve series escalonadas presentadas, se muestra cómo el significado de las imágenes se va perdiendo hasta depurarlas en su elemento puramente formal. Se podría decir que estos tránsitos enseñan la primacía de la «forma» sobre el «significado», y en ese sentido se reivindica el formalismo como el principio estético que fundamenta a la fotografía como arte. Llegados a este punto, se harán evidentes los vínculos de la fotografía con la pintura.
Alejandro Cruz
La colección de imágenes que aquí se presentan se enfocan en retratar los pequeños aspectos y detalles del mundo con el fin de ampliar nuestra percepción de las cosas. Y es que hay una especie de revelación de los objetos al momento en que la cámara se aproxima a sus superficies y muestra que hay, por así decirlo, un mundo por debajo del mundo. Una vez que se alcanza una comprensión de este nivel de percepción de las cosas, el fotógrafo puede proceder de lo minúsculo hasta lo más general. Desde esta idea, es interesante notar los tránsitos de la mirada cuando va de lo micro a lo macro y descubre que hay similitudes entre estos aspectos del mundo. Por otra parte, se ha intentado explorar las superficies tanto del mundo humano como de la naturaleza. El autor ha encontrado que hay ciertos paralelismos y una misma estética que funciona en ambos casos. Sin embargo, se busca que el espectador pueda aprender a mirar la realidad bajo otra óptica y que pueda vislumbrar que los objetos tienen cualidades expresivas por sí mismos. En este sentido, la mirada y lo mirado forman parte de un proceso en el que ambos se expanden y se interrelacionan cuando se tiene la suficiente sensibilidad para captar la multiplicidad de aspectos de la realidad. Éste es un proceso que nunca termina y que se puede extender hasta territorios inéditos. La labor del fotógrafo consiste, en el fondo, en hacer explícitas estas relaciones entre la percepción y lo percibido, y ver cómo ambas partes se integran en un mismo proceso de formación de la mirada.
El horror a la especulación, el ostensible abandono de lo teórico por lo meramente práctico, produce necesariamente la misma banalidad que en el saber. El estudio de una filosofía rigurosamente teórica nos familiariza del modo más inmediato con ideas, y solamente las ideas prestan al obrar impronta y significado moral.
Friedrich Wilhelm Joseph Schelling
(Source: finalellipsis, via leithescientist)
(Source: petitdiamant, via isighnomore)
Todas las disposiciones naturales de una criatura están destinadas a desarrollarse alguna vez completamente y con arreglo a un fin.
Immanuel Kant
Ola.
(Source: henrrydelavega, via calzon)


